Cuando emprendas tu viaje a Ítaka, desea que el camino sea largo
Cuando emprendas tu viaje a Ítaka, desea que el camino sea largo... así empieza el poema Ítaka, de Constantino kavafis. Me emociono al oír esos versos que, aun inspirados en la Odisea, hablan de la vida misma, como el mismo Miguel Alcantud nos cuenta en este vídeo, en el que podemos escuchar su composición homónima y el poema recitado, que acompaña los primeros compases.
Desea que el camino sea largo... ya que muchos nos empeñamos en hacer las cosas a la ligera, en quitárnoslas de encima, en lugar de observar y saborear cada momento. Esto es más fácil si te dedicas a lo que realmente te gusta y, como diría Enric Corbera, actúas con coherencia en cada momento de tu vida, diciendo sí cuando deseas hacerlo y no cuando no quieres, sin que te sientas culpable por ello. Eres libre de elegir.
Jamás encontrarás lestrigones, ni cíclopes, ni al salvaje Poseidón, si no los llevas contigo dentro de tu alma, si tu alma no los alza frente a ti... de nuevo menciono a Enric Corbera, y al libro Un Curso de Milagros, pues ambos afirman que la vida es un sueño que tú mismo estás soñando, una proyección de tu mente en un mundo que parece estar separado de nosotros pero del que formamos parte en una unidad.
Que sean muchas las mañanas de verano en que entres a puertos por primera vez vistos... esto es, deja que la vida te sorprenda, trasciende el pensamiento de que ya lo sabes todo. Atrévete a cambiar y a hacer cosas nuevas, pues a veces ni imaginamos lo que podemos encontrar en el camino.
Perfumes agradables de toda especie, compra tantos perfumes como puedas... no sé si con perfumes se refiere a las mujeres, a todo lo bello del mundo o a los mismos perfumes en sí, pero me gusta especialmente este verso ya que yo soy una rastreadora nata que gusta de olerlo todo, libros, prendas de vestir, flores, aunque a veces puedan mirarme raro. Pero el mensaje es disfrutar, gozar de la belleza del día a día.
Mantén siempre Ítaka fija en tu mente, llegar allí es tu meta última, pero no apresures el viaje para nada, mejor que dure muchos años... por importante que sea la meta de tu vida, nunca olvides disfrutar de cada momento. No merece la pena luchar ni correr para llegar a un lugar si una vez allí sólo tienes eso, y no hay nada bello que recordar. Mejor saborear cada momento que llenar tu vida de sacrificios para gozar sólo de un final que no sabemos si llegará.
Ítaka te ha dado el hermoso viaje, sin ella jamás habrías emprendido el camino, pero no tiene nada más que darte. Y si la encuentras pobre Ítaka no te habrá defraudado. Con toda la sabiduría que habrás ganado, con tanta experiencia, ya habrás entendido para entonces lo que significan las Ítakas... disfruta y acepta el mundo tal como es y déjate guiar por él, con su natural sentido de la vida y de la medida. Rehúsa controlarlo todo y deja que cada cual cumpla su papel.
Mis felicitaciones y agradecimientos a Miguel por haber creado esta obra tan evocadora y emotiva, que remueve por dentro. Gracias a ti he conocido este bello poema que hace que unas lágrimas curiosas quieran asomar a mi rostro.
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